Charles Spurgeon escribe: “Nosotros no le enviamos nada; Él fue quien envió a nosotros. Supongamos que, después de que todos hubiésemos pecado, nos hubiésemos arrodillado, y clamado insistentemente, ‘¡Oh, Padre, perdónanos!’ Supongamos que día tras día, hubiésemos estado, con muchas lágrimas y llantos, suplicando y rogando por el perdón de Dios. Sería entonces un grandísimo amor que Él ideara una manera de perdonarnos. Pero no; fue exactamente lo opuesto. Dios nos envió un embajador de paz; nosotros no le enviamos ninguna embajada. El hombre le dio la espalda a Dios, y se alejó cada vez más de Él, y nunca pensó en voltear su rostro hacia su mejor amigo. No es el hombre que le ruega a Dios por salvación; en realidad es, si me atrevo a decirlo, como si el mismo Dios Eterno rogara a Sus criaturas para que sean salvas. Jesucristo no vino al mundo para ser buscado, sino para buscar lo que estaba perdido. Todo comienza con Él. Jesús vino al mundo no buscado y no invitado por el objeto de Su compasión.

John Flavel escribe, “Consideremos cuán gratuitamente vino de Él este regalo: no fue arrebatado de Sus manos por nuestra inoportunidad; porque nosotros no lo deseábamos  así como no lo merecíamos.” (Obras, Vol.1, p.68)

2 Comentarios

Abidan hermandez lopez

Ayer en la direccion del culto de la escuela dominical leí este recurso y fue de mucha bendicion!
El señor esta obrando grandemente en Santa Rita Tlahuapan Puebla, Mexico. Iglesia Alfa y Omega
Gracias al testimonio del hermano Pablo
Gracias mis hermanos de HeartCry


Responder

Mario Antonio Chavez Salinas

Gracias por estos comentarios históricos. Sigan siendo de bendicion y subiendo mas contenido para conocer acerca de la obra del Señor Jesucristo en la cruz y Glorificar de verdad.


Responder

Publicar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

57 − = 56