“Y viendo las multitudes, tuvo compasión de ellas, porque estaban angustiadas y abatidas como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo* a sus discípulos: La mies es mucha, pero los obreros pocos. Por tanto, rogad al Señor de la mies que envíe obreros a su mies.” Mateo 9:36-38 LBLA

Empezaremos con una breve descripción de nuestra presente realidad: La cosecha es mas abundante que nunca, la puerta de las oportunidades está abierta de par en par como nunca antes, y los obreros son pocos como siempre.[1] Estos hechos son son innegables.

En este tiempo presente, hay arriba de 7 mil millones de personas viviendo en este planeta,Para el año 2025, se predice que la población sobrepasará los 8 mil millones. De la población actual, menos del 8% se consideran a sí mismos cristianos evangélicos.[2] Al presente, la población mundial puede ser dividida a un estimado de  16,787 grupo de personas, de las cuales 6,947 todavía son considerados no alcanzados. esto suma un total de más de 2,800 millones de individuos que están fuera del alcance del evangelio.[3] Hay también un estimado de siete mil idiomas y incontables dialectos en el mundo. De estos idiomas más de dos mil no tienen las Escrituras.[4]

Estos datos son devastadores, y el problema viene a ser aun más agudo cuando nos damos cuenta que en muchas de las áreas alcanzadas del mundo, los cristianos languidecen por la falta de conocimiento resultando en error doctrinal y ético, sincretismo,[5] y mundanalidad. Como en los días de Nehemías, aquellos que buscaran levantar el muro y extenderlo debían pelear por todo frente. No solo hay miles de grupos de personas no alcanzadas que están muriendo sin el evangelio, sino también hay están languideciendo en inmadurez y están en necesidad de ser mejor instruidos en el evangelio.

La necesidad del mundo y de la iglesia son más grandes que nunca, y así también son las oportunidades. El escenario está puesto para posiblemente el más grande avance en misiones que la iglesia ha conocido. Trastornos políticos han abierto las puertas de países que antes estaban cerrados, y todos los grandes “ismos” en que el hombre secular ha caído bajo el peso de sus propios errores. El humanismo ha dejado a nuestro mundo desilusionado y cínico. El pensamiento secular lo ha dejado sin alma y vacío. El materialismo ha dejado a los que “tienen” y a los que “no tienen” igualmente miserable y constantemente en guerra. El liberalismos sexual ha violado la dignidad de la individualidad humana, exiliado la belleza, y introducido un cuchillo en el corazón de la inocencia. Finalmente, el actual avivamiento del paganismo ha dejado a los hombres orando a las rocas, abrazando árboles, y matándose bebés. La iluminación del siglo viente, el cual había de traer paz y prosperidad a la humanidad, ha generado más ignorancia, pobreza, inmoralidad, y violencia de lo que algún erudito podría haber predicho, o algún profeta podría haber profetizado.

Es un día para hacer grande cosas, sin embargo la iglesia parece sin instrucción, distraída, y sin poder. Estamos parados en la puerta de la gran oportunidad, pero ¿tenemos la voluntad y la fuerza para pasar por la puerta? Como Jonatan entraremos en la batalla para ver qué es lo que el Señor hará por nosotros, creyendo que el no está limitado a salvar por muchos o por pocos.[6] O como el rey Ezequías solo lamentaremos que “los hijos están para nacer, pero no hay fuerzas para dar a luz?”[7] El mismo está listo para el evangelio, pero ¿estamos a la altura de este reto? Este no es el tiempo para mentes sin instruccíon, cobardes, y tímidas de espíritu. como el profeta Isaías amonestó al temeroso rey Ezequías, debemos confiar en el Dios que rige las naciones.[8] Debemos orar al Señor de la mies, para que envía obreros a Su mies.[9] ¡Debemos estar deseosos, incluso ansiosos de hacer el sacrificio, ya sea de ir o de enviar y apoyar a aquellos que van!

La guerra del hombre en contra de la verdad ha devastado al mundo, y sin embargo cuánto más grandes las tinieblas, más grande la oportunidad par que la luz brille pura y distintivamente. En medio de un escenario hostil del primer siglo, se nos brinda la oportunidad de vivir como cristianos del primer siglo y trastornar al mundo.[10] Sin embargo, las Escrituras hacen claro que solo “el pueblo que conoce a su Dios demostrará fuerza y tomará acción.”[11] Las preguntas que confrontan aquellos que van al campo misionero son: “¿Poseo tal conocimiento de Dios? ¿Es realidad en mi vida? ¿Puedo comunicarlo a otros?”

La solución no se encontrará en el corazón o la mente del hombre, sino a través de una exégesis cuidadosa del texto bíblico y nuestra adherencia a la verdad que está fundada allí.

La gran necesidad en las misiones globales no se pueden exagerar. hay mucho para ser hecho y poco tiempo para hacerlo. No obstante, la necesidad que está frente a nosotros no nos debe guiar al pragmatismo, sino a las Escrituras y a la oración. La solución no se encontrará en el corazón o la mente del hombre, sino a través de una exégesis cuidadosa del texto bíblico y nuestra adherencia a la verdad que está fundada allí. Para encontrar la respuesta a todo lo que aflige al movimiento misionero moderno de debemos mirar hacia adelante para descubrir algo nuevo, sino que debemos mirar hacia atrás para redescubrir algo antiguo «las verdades eternas de la Palabra inmutable de Dios.» Si el lector aprende algo de este tratado, que sea que las Escrituras son suficientes de manera que todo esfuerzo misionero y todo misionero “pueda ser perfecto, equipado para toda buena obra”[12] en la Gran Comisión. Buscar por ayuda fuera de las Escrituras es construir el cimiento de nuestros esfuerzos misioneros sobre la arena.[13] A pesar de toda nuestra seriedad y una plétora de actividad misionera, el Día revelará que poco a sido realizado para el reino y que hemos sido siervos infieles. Sin embargo, si nos sujetamos tenazmente a las Escrituras y conformamos nuestra doctrina y metodología misionera a lo que está escrito, entonces podemos estar seguros en el Gran Día que hemos sido sabios edificadores.[14]

1. Mateo 9:37; Lucas 10:2

2. Operación Mundo, p. 1,3

3. Joshua Project

4. Operación Mundo, p.1

5. Sincretismo se refiere a la mezcla de distintas ideas religiosas y culturales, con frecuencia contradictorias. Ejemplo: la mezcla del Budismo o enseñanza islámica con el cristianismo ortodoxo, o la entrada de filosofía secular o cultura popular en la iglesia.

6. I Samuel 14:6

7. II Reyes 19:3; Isaías 37:3

8. II Reyes 19:6, 20

9. Mateo 9:38; Lucas 10:2

10. Hechos 17:6

11. Daniel 11:32

12. II Timoteo 3:16-17

13. Mateo 7:26-27

14. I Corintios 3:10

2 Comentarios

Edwin Arnoldo Buriticá Marín

Voy en el dos . Es retador . Sólo le pido al Señor que me dirija . El Señor le bendiga , hermano Paul.


Responder

Andres Amaral

Buenos dias, queridos hermanos. Soy Andres, casado con 3 hijos. Trabaje en mi iglesia local sirviendo 10 años junto con mi esposa, y tambien trabajando secularmente como enfermero. Ahora fuimos encomendados como misioneros al paraguay a las comunidades indigenas. He escuchado mucho de los sermones del hermano Paul Washer y tambien he seguido el consejo de investigar sobre la historia de la iglesia, leer de Tozer, etc. Y ha crecido en mi un gran deseo de conocer y experimentar a Dios. De las personas cercanas que me hablan de esto, no son ejemplo de vida positiva y a mi entender no tienen buena interpretacion y tampoco les interesa la correcta interpretacipn, solo lo emocional. El hermano Paul, x lo que he escuchado de sus sermones, tiene una muy buena interpretacion biblica. El ha hablado mucho en cuanto a la presencia de Dios, y en esta nueva etapa de servicio a tiempo completo, no qiiero malgastar mi vida siguiendo mis metodos y planes evangelisticos. Quisiera poder experimentar como habla el hermano, la presencia de Dios. Para hacer Su obra y no la mia, para no malgastar el tiempo y recursos. Anelo ser un siervo, inutil al fin pero siervo del Rey. Si pudieran hacer llegar este mensaje a David, estamos haciendo intentando hacer obra de evangelista ente los vya guarani muy oscuro espieitualmente su cultura y va.os ahi por obedecer gran comicion pero me siento con tan poco poder. Quisiera hacerlo en el poder del Espiritu pero no se… y no qyiero luchar en mi carne se que no es en la fuerza de elhombre que esta la victoeia xintra el enemigo. Pero no se y hacerlo de otfa manera. Quisiera tanto poder pregubtarle y recibir consejo del hermano David, se que tiene mucho trabajo y actividades pero… queria folpear la puerta tal ves se abriria. Un abrazo grande.
Andres Amaral y Familia


Responder

Responder a Edwin Arnoldo Buriticá Marín Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

3 + 7 =